Dejar de Juzgar

Es común juzgar a las personas basándonos solo en lo que vemos, pero nunca es correcto hacerlo. Tal como Jesús nos enseñó, somos tan rápidos para ver los defectos en los demás, que nos cegamos a ver los propios. Juzgar sin conocer no está bien. No podemos andar por la vida señalando a los otros. No es nuestro trabajo el juzgar a las personas, juzgar los motivos o el corazón de cualquier persona; porque  incluso cuando lo hacemos, no podemos hacerlo bien porque no conocemos lo que pasa en la vida de la persona.

Consejos para antes de juzgar a los demás.

Las personas que más sufren merecen nuestra comprensión.

Siempre es un error pecar y nunca debemos justificar nuestros pecados ni los de cualquier otra persona, pero, las historias nos recuerdan que las personas que más sufren en este mundo merecen nuestro amor y comprensión, no nuestro juicio. Necesitan nuestro apoyo, no nuestra condena. Fue Madre Teresa de Calcuta quien conmovedoramente dijo:

«Es imposible juzgar a alguien y al mismo tiempo amarlo».

Ten compasión para no juzgar a las personas.

Por lo tanto, la próxima vez que veas que alguien se comporta de la peor manera en que resulta imposible amarlo o amarla (Y todos lo hemos sido alguna vez en nuestra vida), trátalo con compasión. Antes de juzgar a las personas, piensa, medita y ten compasión primero.

«Las personas usualmente necesitan más amor en los momentos en que menos lo merecen».

Dejá tu comentario

Si te Gusto esta Publicación... Coméntanos...

Tu dirección de Correo NO será Publicada


*