El Demonio especialista que ataca a los matrimonios

¿Qué son los demonios?

Los demonios son ángeles caídos que siguieron a Lucifer desde su expulsión del cielo por Dios al infierno. Su propósito desde ese momento ha sido tentar a la humanidad en actos inmorales e interponerse entre los humanos y Dios, tratando de llevarse la mayor cantidad de almas a su reinado de fuego y sufrimiento.

El demonio es un ser real. Se opone a la voluntad de Dios. Él mismo eligió ir en contra de la voluntad de Dios. Pero, ¿hay alguna forma en que el demonio pueda «apoderarse» de la voluntad de una persona? Esto suele ocurrir en la posesión. Los pueblos antiguos ciertamente veían al demonio como un espíritu que podía habitar en una persona. A menudo esa persona no es responsable de la posesión, como la infeliz novia Sarah en el Libro de Tobit, cuyo demonio interior mató a siete esposos luego de la noche de bodas.

El demonio que ataca los matrimonios.

En la publicación realizada por Aciprensa, vemos las declaraciones que un sacerdote exorcista, dió al semanario italiano Tempi, afirmando lo siguiente:

Hay un demonio especializado en el ataque a la familia, citado también en la historia de Tobías, se llama Asmodeo, y fue él quien mató a siete esposos a Sara y que fue encadenado en el desierto por San Rafael, y que se hace presente en muchos exorcismos. A este demonio, lo recuerdo en aquellos exorcismos que realizaba el del Padre Gabriele Amorth y del Padre Francesco Bamonte, a quien asistí.

Recuerdo una pareja de jóvenes muy unida que quería casarse, no obstante ella debía someterse a un exorcismo para ser liberada. Durante el exorcismo el demonio estaba furioso y conminaba al Padre Amorth de impedir el matrimonio, de lo contrario mataría a la joven. Obviamente era una amenaza del mentiroso que de hecho no ocurrió

El demonio también busca atacar a la familia a través de las ideologías y de los estilos de vida y pensamiento individualistas que han seducido a la sociedad, y entre los cuales se encuentra la difusión del divorcio.

«Se cree que: «si no me gusta más mi esposo, el divorcio me hará estar mejor», pero olvidan las consecuencias sobre los hijos y la sociedad. Esta mentalidad contraria a la familia es agradable al diablo: él sabe que un hombre solo y sin puntos de referencia es manipulable e inestable

Aún hoy, que tengo más de 50 años, solo pensando que mi madre y mi padre se aman para siempre, encuentro alivio y coraje. Al contrario, los hijos de los padres separados son más frágiles e indecisos.

Estas palabras son respaldadas por el discurso que el Papa Francisco dio a la Renovación Carismática en junio del año pasado, en el cual señaló que el demonio busca destruir a las familias porque es allí donde Jesús crece, en medio del amor de los cónyuges y en la vida de los hijos.

Crece en el amor de los cónyuges, crece en la vida de los hijos. Y por esto el enemigo ataca tanto a la familia. El demonio no la quiere. Busca destruirla, busca que el amor no esté allí, advirtió el Papa en el estadio olímpico de Roma ante 52.000 personas.

Ese día, el Papa Francisco recordó que las familias son estas iglesias domésticas. Los esposos son pecadores, como todos, pero quieren ir adelante en la fe, en su fecundidad, en los hijos y en la fe de los hijos. Por ello, en ese momento, pidió al Señor que bendiga a la familia, la haga fuerte, en esta crisis en la que el diablo quiere destruirla.

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