Los hijos imitan a los padres. Usa esta arma con sabiduría

Los hijos imitan a los padres, de esto no hay duda. Cientos de estudios lo confirman. Los hijos imitan lo que ven y los padres deben usar esta arma con sabiduría. El poder de la imitación es una poderosa arma secreta para educar a los hijos, pues los hijos aprenden con el ejemplo que le damos a través de nuestras acciones. Las palabras son importantes por supuesto que una gesto concreto hecho realidado ante los ojos de los hijos valen más que mil palabras.

¿Por qué los hijos imitan a los padres?

Los niños imitan a sus padres porque quieren ser como ellos, los ven como sus hermanos mayores. Te han considerado como su modelo a seguir, la persona perfecta en su vida ¿No te has dado cuenta cuando te dicen: «papito mío»  o «mamita mía»?

Los hijos quieren aprender a ser el tipo de personas cómo quieren verse delante de los demás cuando crezcan.

Imitar no es sólo un juego de niños, es donde poco a poco, ellos se dan cuenta de su propia identidad a medida que crecen. Los hijos ven a los padres como su perfecto modelo a seguir

Los hijos aprenden a comportarse frente a extraños, a conversar, a hablar con el público, al tratar en el dia a día con sus propios padres.

¿Cómo imitan los hijos?

A la mayoría de los niños les encanta fingir que juegan en casa. Pero en realidad, ellos están constantemente observando a sus padres, escuchandolos atentamente cuando los Padres crees que no lo hacen.

Muchos de los juegos que los hijos realizan se basan en fingir que van a trabajar, se sientan en la silla donde su mamá o papá se sienta a trabajar en la computadora y se hacen pasar por ella/el, llevan una funda de supermercado y le colocan frutas de juguetes en la que guardan en la despensa, lesgusta jugar que cocinan, que lavan la ropa, que barren el suelo, cuidan de una muñeca y le hablan como lo hace usted con ellos, hasta abren una tienda de supermercados y le venden a los clientes.

Las niñas usarán muñecas u ositos de peluche como sus bebés, les alimentarán, le cambiarán la ropa, le bañarán y crearán una trama en dónde la muñeca llora y ellas le consuelan para que se duerma. Se visten con la ropa de sus padres, imitan su conversación, sus gestos y sobre todo las formas de regañar a sus muñecas.

Imitar a los padres: usa esta arma con responsabilidad.

Así entonces, los padres tienen la responsabilidad de siempre dar un buen testimonio a través de buenos ejemplos de conversación, cuidar el lenguaje y la forma en que trata a los demás es muy importante.

En el momento que pueda haga que su hijo le observe haciendo oración y comunicándole a Dios su confianza, los niños pequeños no le dirán nada, pero estarán procesando todo en su corazón.

Evite mostrar un comportamiento poco saludable frente a los hijos: arrebatos de ira, impaciencia, escarvar sus narices, rascarse partes inapropiadas de su cuerpo y usar un lenguaje grosero no es apropiado para mostrarlo delante de un niño inocente. Por supuesto, él hará lo mismo cuando surja la oportunidad.

Ejemplo de la imitación.

Una vez conscientemente hice un experimento sobre «el poder de la imitación«. Una de mis hijas se había clavado una astilla en el pie, y yo necesitaba sumergirlo en sales de Epson (sulfato de magnesio). Ella estaba asustada y se negaba a colocar su pie en una cubeta de agua caliente con sales, mientras todos sus hermanos estaban allí viendo nerviosos como se desarrollaba esa mini crisis de primeros auxilios.

Tenía dos opciones: podía tomar su pie a la fuerza y sostenerlo allí durante quince minutos mientras ella gritaba o podía probar el poder de la imitación. Pensé que si el secreto de la imitación pudiese ayudarme a resolver este momento tenso, funcionaría también en cualquier otra situación. Entonces, sin decir nada, me quité un zapato y el calcetín, doble el ruedo de mi pantalón y metí mi pie en la cubeta, inmediatamente vi como mis nerviosos hijos pusieron un pie en la cubeta mientras reían, y mi hija con la astilla puso ambos pies adentro. El poder de la imitación funcionó más allá de mis expectativas.

El poder de la imitación.

Dios ha hecho a los niños para que aprendan a actuar según el comportamiento que ven, cada niño es un imitador nato, no tienes que entrenarlos para que imiten las conductas que ven, lo harán automáticamente, te lo garantizo.

Un padre sabio buscará maximizar el poder de la imitación en sus hijos. Los padres tienen la simple, y muy desafiante tarea, de modelar en sus propias vidas lo que ellos quieren ver reproducido en las de sus hijos.

La imitaciónes uno de los caminos fundamentales en la disciplina cristiana, la imitación de Cristo es uno de los grandes clásicos cristianos escrito por el Beato Tomás de Kempis. El título de esa obra maestra describe el sentido de la vida cristiana y la disciplina, ser Imitadores de Jesús.

El arma secreta para educar a los hijos: la imitación.

Como cristianos debemos ser imitadores de Cristo.

«Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso». (Lucas 6,36).

«Sean pues santos porque yo soy Santo». (Levítico 11,45).

«Más bien sean buenos y comprensivos unos con los otros, perdonándose mutuamente, como Dios los perdonó en Cristo». (Efesios 4,32).

«Sean imitadores de Dios, como hijos amados». (Efesios 5,1)

Una de las preguntas más importante que normalmente tienen los padres es, ¿cómo enseño a mi hijo a imitar a un Dios a quien no puede ver?

El padre terrenal debe ser una imagen del Padre Celestial ante sus hijos, deben vivir de tal manera que sus hijos puedan imitar su vida y, haciéndolo, crecer en semejanza a Dios.

Por lo tanto, el cambio más importante que debemos hacer en el proceso de formación a los hijos no son los niños, sino los papás. Los niños imitaran la transformación divina de sus padres.

San Pablo podía decir a sus hijos espirituales:

«Sean imitadores de mí, así como yo lo soy de Cristo». (1 Corintios 11,1)

¿Podemos nosotros como padres decir lo mismo?

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